Prueba 2025 •147cv / 365 Nm • Un agradable y polivalente SUV
Ebro ha renacido en nuestro mercado, con coches montados en Barcelona, cuyos componentes vienen de China, pero la intención de la marca es ir produciendolos también en España.
Hemos podido tener un intenso contacto con el peque de la gama s700, un SUV, como todos los de la marca de momento, de cierto tamaño, 456 cm. Nuestra versión es la de acceso a la gama y se ofrece en dos niveles de acabado Confort y Luxury.
En líneas generales para no ser amantes de este tipo de coches, tengo que decir que el producto es bueno, está hecho con cariño y con un precio bastante competitivo para lo que ofrece. El motor de 147 cv con turbo parece un poco mayor, es tracción delantera tiene caja automática sí o sí, es amplio, bastante confortable, está bien acabado y equipado y no va nada mal en curvas, pero podría ir mucho mejor si tuviera otro tipo de cambio. Esto es su Talón de Aquiles para los que le gustan conducir.
Interior agradable y amplio.
Con un espacio bueno, y un maletero de 480 litros con 5 plazas ocupadas, nos encontramos un acabado aparente, que nos recuerda mucho al de Mercedes-Benz, con tapicería de símil cuero y botones – pocos – de baquelita simulando aluminio. Bien de huecos y detalles, con una pantalla apaisada y no demasiado grande en la que se recumen muchos elementos, desde configuraciones del coche hasta el sistema de info-entretenimiento.
El maletero tiene un doble fondo, por encima del de la rueda de repuesto, que está compartimentado, y diseñado para recibir la bandeja enrollable de ocultación para cuando necesitamos la máxima capacidad. Cuenta con ganchos para bolsas y es muy cuadrado y aprovechable con abatimientos a ras del suelo y portón eléctrico.
Ausencia de navegador.
El equipamiento tiene bastantes elementos, con muchos de ayuda a la conducción (ADAS) quizá demasiados. En lo relativo al confort no hay quejas, con asientos eléctricos, calefactados, ventilados y confortables para curvas. Pero con una ausencia importante, la de sistema de navegación. Apenas tenemos botones, aunque si hay un set para el manejo del aire acondicionado directo, pero es táctil y es fácil rozarlo al manejar la pantalla táctil, y sus icono no es que se vean demasiado, con lo que puedes cambiar algo sin querer y te darás cuenta cuando ya estés «sudando».

En la pantalla tenemos para entretenernos desde luego, casi todo es ajustable, solo hay que encontrarlo entre los menús y las pantallas…
Cambio agradable pero poco efectivo.
Ya lo he comentado por encima, el cambio automático penaliza mucho el coche si eres de los que te gusta conducir con marchas, ya sea manual o con sistema secuencial. Aquí no hay marchas, es una caja automática de 7 relaciones, pero sin mando secuencial, con lo que la posibilidad de reducir está arruinada, no comento más. Si me metes en curvas ya sabes lo que toca. Al menos tienes 3 perfiles de conducción, que mantendrá el motor más o menos revolucionado, pero incluso en el más deportivo, hay que usar mucho el freno.
Hay una consolita con la palanca de cambios y todas las teclas necesarias, son casi todos los botones que hay, junto al de apertura del maletero y el control de descenso de pendientes, un arma de doble filo. ¿Por qué?, por con tracción delantera solamente podrás bajar cuestas bastante inclinadas pero puede que no puedas subirla después. Lo de siempre.
Prestacionalmente favorable.
Con 147 cv, provenientes de un motor de gasolina de 4 cilindros de 1.6 litros y 365 Nm de par máximo a 2500 rpm, este Ebro se mueve ágil, sobre todo con no mucha carga, tiene buena aceleración y recuperación para ser el coche que es. Todo lo que tiene de desfavorable en las curvas con este cambio, lo tiene de confortable en una conducción tranquila.
El chasis está elevado, con 177 mm de altura libre al suelo, que es una cifra buena para un SUV. Los ángulos TT no son muy allá, sobre todo el delantero, que, cosa rara, es peor que el trasero.
Los sistemas ADAS, son abundantes y como suele pasar sobrepasan las necesidades, como por ejemplo el sistema de radar que te dice los coches que están por los carriles laterales y por delante, todo ello en el cuadro de mandos… ¡ay, ay ay!!, ¿no será mejor mirar a la carretera y los retrovisores?, pues eso… lo mismo que las señales de tráfico.
Hablando del cuadro de mandos, es lo más soso del coche, con un cuentavueltas digital que es como no tener nada, como echamos de menos las agujitas…

Resumiendo.
El Ebro s700 1.6 TGDI es un coche de buena polivalencia, y para el que guste de un coche alto para todo, cómodo de habitar y conducir pero con un cambio limitado. Tiene buenas soluciones, está hecho con gusto y está bien equipado y acabado. El maletero es grande y práctico, se defiente bien en curvas en cuanto a estabilidad, la potencia es correcta y los consumos controlados siempre que no vayamos desempedrando, no hay consumos buenos para eso nunca.









