Pruebas Hyundai.

Hyundai i30 N Performance: entrada triunfal

< Página 1

Dos versiones de un mismo motor

El i30 N está disponible en dos niveles de potencia, contando con 250 CV la versión normal y 275 CV la versión “Performance” objeto de nuestra prueba. Ambos i30 N están alimentados por un motor turbo de 2.0 litros pero el Pack Performance modifica la potencia (+25 CV) y el par (mismo valor de 353 Nm, pero se prolonga 700 rpm más, hasta 4.700 rpm). El motor dispone de un overboost que aumenta el par un 8% durante un tiempo limitado al acelerar.

Configuración del coche a la carta

El volante está confeccionado con costuras en azul en el que aparece el logotipo N en la parte inferior. Tiene aro grueso y su tacto es muy bueno, permitiendo que el coche se guíe muy bien aunque la dureza sea un poco alta en el modo N. La palanca de cambios también cuenta con una franja en azul y los pedales no se quedan atrás en lo que se refiere a deportividad, contando también con acabado metálico al igual que el reposapiés del lado izquierdo.

6-10-puesto-hyundai_i30n_2018

Dicho volante tiene una cantidad de botones que no le hacen palidecer ante el de un Fórmula 1. Son muchos botones a los que cuesta al principio cogerles el truco sobre lo que hacen y es cierto que los acabas controlando cuando pasan unas horas al volante del coche, pero hay otros que bajo nuestro punto de vista deberían estar fuera del volante y pasar a un lugar en el salpicadero. Estos botones son los dos que controlan los distintos modos de conducción del coche.

6-08-puesto-Hyundai_i30n_2018 7-01-cuadro-Hyundai_i30n_2018

Y ya que hablamos de los modos de conducción estos son cinco: Eco, Normal, Sport, N y N Custom. Estos modos modifican los parámetros de rendimiento del motor, los amortiguadores, el control electrónico de seguridad (ESC), el diferencial electrónico de deslizamiento limitado E-LSD (que es exclusivo del i30 N Performance), el sonido, la dirección y la función Rev Matching.

El cuadro de instrumentos se lee bastante bien por su luminosidad y el tamaño de las esferas. Entre las esferas contamos con un pantalla digital que nos informa de los datos del ordenador de a bordo o que nos permite ver la velocidad en formato digital. Aunque (aparte del velocímetro y cuentarrevoluciones) en el cuadro de instrumentos están los indicadores de temperatura del motor y del combustible, tenemos indicadores adicionales de presión del turbo, del par motor instantáneo, de la potencia instantánea, un medidor de fuerzas G y un cronómetro en la pantalla central del salpicadero en el menú “Modo N“.

Lo malo es que es una información que es más para disfrute del pasaje que del conductor, pues mirarla implica para el conductor desviar la vista de la carretera cuando está “en faena”… y es que llevar un coche como éste obliga a tener los cinco sentidos centrados en la carretera y en el comportamiento del coche.

Un par de detalles más sobre la instrumentación: por un lado tenemos uno práctico, y es que la zona roja del cuentarrevoluciones se va a modificando a medida que el aceite del motor va cogiendo temperatura (como sucedía en los BMW M3 E-46, por ejemplo) y del modo de conducción escogido. El otro detalles es totalmente racing, pues en la parte superior central del cuadro de instrumentos tenemos unos leds de aviso de aproximación a la zona roja del cuentavueltas, tal y como sucede en los coches de competición. Son cinco (el primero blanco, los dos siguientes amarillos y los dos últimos rojos) y se empiezan a iluminar cuando llegamos a 5.000 rpm.

Exige lo máximo del conductor-piloto

Llevándolo por zonas con curvas tenemos que estar pendientes de que el motor vaya por encima de 2.400 rpm, momento en el que el motor empieza a empujar con fuerza. Por debajo de ese régimen el motor tiene empuje suficiente para circular normalmente, pero a esas 2.400 rpm es cuando el motor empieza a da lo mejor de sí mismo. La caja de cambios de seis velocidades cuenta con unas tres primeras marchas algo largas y con bastante salto entre ellas, justo lo contrario que pasa con las tres últimas, de desarrollos muy correctos y con poco salto entre ellas.

En lo que se refiere a comportamiento, con la suspensión en el modo más duro el coche se hace bastante difícil de controlar en carreteras bacheadas (rebota muchísimo) y en las de asfalto liso pierde efectividad porque clava mucho la rueda que apoya y lo lanza al exterior de la curva. Es usable básicamente en circuito.

01-28-exterior-hyundai_i30n_2018

Lleva un autoblocante electrónico con tarado casi de carreras, que por su actuación diríamos que es mecánico en vez de electrónico. En su tarado más duro “tira” bastante del morro del coche, siendo un funcionamiento muy similar al de un coche de carreras pero no es apto para cualquier conductor.

La parte trasera se insinúa lo justo y cuando lo hace es para redondear las curvas y lo hace de manera muy noble y progresiva, no dando ningún susto en todo momento. En lo referente a los neumáticos, estos tienen un perfil bastante bajo que es efectivo para ser usado en circuito, pues es mucha la deriva que se genera a la hora de trazar una curva y enseguida nos podemos encontrar en el exterior de esta si realizamos un apoyo fuerte. Nos parece que en carretera el coche tendría mejor comportamiento si los neumáticos tuvieran perfil 45. En cualquier caso, las curvas se enlazan con facilidad siempre que el piso sea bueno.

Quizá lo más deportivo del coche no se nota, sino que se siente: nos referimos al sonido del escape. Como hemos comentado al principio el sonido del escape varía en función del modo seleccionado, y ya en el modo Normal tiene un sonido bastante deportivo. Al configurarlo en modo Sport el sonido ya es lo suficientemente deportivo como para que te altere la sangre al oirlo, pero en el modo Sport+…

…yo lo llamo el “Modo Sonrisas”. El sonido no hace palidecer al i30 N ante un coche de carreras. Suena (mucho) y su sonido te sumerge a los mandos de un coche de rallies. Es un sonido muy ronco y casi te apetece más circular con el coche por túneles o dar 20 vueltas dentro de un parking antes de aparcar.

01-20-exterior-hyundai_i30n_2018

Circulando deprisa con el i30 N en carreteras con curvas sigues inmerso en la atmósfera de un coche de carreras, algo que adereza el sonido de detonaciones de gasolina al cambiar de marcha o al soltar el pie del acelerador. Nos dicen que es un sonido artificial, pero si no te lo dicen te crees que es 100 % verdadero. Respecto a la maniobra de reducir marchas cuenta con el sistema “Rev Matching“, que iguala las revoluciones del motor para que el paso a la marcha inferior sea más suave, al estilo de la maniobra del doble embrague.

Igual de importante es la capacidad de acelerar el coche como la de pararlo, y de esto último se encargan unos frenos que tiene una buena mordida y que se dosifican perfectamente. Y si de acelerar hablamos tenemos un sistema “Launch control” para salir disparados desde parado.

Corre a la vez que no te hace un agujero en el bolsillo

La velocidad punta es de 250 km/h y es la misma para ambos modelos N, lo que deja a la vista que está autolimitada a esa cifra. La aceleración de 0 a 100 km/h la realiza en 6,2 segundos, frente a los 6,4 que tarda el i30 N de 250 CV. Hablando de consumos estos son bastante “abordables” teniendo en cuenta la potencia del coche. En nuestra prueba obtuvimos un consumo medio de 8,6 l/100 km, siendo bastante factible bajar de 8 l/100 km a poco que cuidemos el acelerador. Aquí el mayor problema lo encontramos en la capacidad del depósito de combustible, que es de 50 litros y teniendo en cuenta el consumo del coche nos hará parar en las gasolineras más de lo deseado.

En resumen, el Hyundai i30 N Performance es un coche que satisfará a cualquier aficionado a los rallyes, pues no en vano la marca coreana está disputando el WRC y es obvio que saben cómo hacer un coche deportivo para la calle. El sonido del escape embriaga y las distintas posibilidades de configurar el coche a nuestro gusto lo hacen apto para prácticamente todos los público. Lástima esa medida de neumáticos que lleva de serie, pues hay que tenerla en cuenta a la hora de andar cerca de los bordillos o en comportamiento en carretera.

Pero no te lleves a engaño. El Hyundai i30 N Performance es de lo más deportivo que hay en el mercado y no te defraudará, y además le perdonarás los “peros” que tiene.

01-06-exterior-Hyundai_i30n_2018

Ficha Técnica Hyundai i30 N

Todas las fotografías

Compártelo... Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook

 ANUNCIOS CLASIFICADOS

Últimos anuncios publicados : introduce los tuyos gratuitamente

.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *